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¿Y si no es para ti?

Soy casada con 2 hijos. Sin duda sera una gran meta, los consejos me parecen concisos y precisos, los voy a tomar mucho en cuenta aun cuando te refieres en todo momento a la mujer perocreo que no es custion de genero si no de ganas de salir a delanterealmente me siento muy mal pero deseo ser la persona que algun dia fui y tenerte como consejera cerca de mi me ayudara mucho espero te pongas en contacto y de tu mano slair de este oyo no sera facil pero estoy decidido a lograrlo.

Correo de amigos, para ellos

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La temporada de huracanes, mientras tanto, al igual que en todo el Caribe, transcurre entre junio y noviembre, siendo los meses de mayor riesgo, septiembre y octubre. Occidental, Central y Oriental. El siguiente mapa muestra las distintas regiones de Cuba. Las lluvias, mientras tanto, aumentan de la costa hacia el interior. Las diez mejores playas de Cuba. Los diez mejores cayos de Cuba.

Requisitos para viajar a Cuba. Vacunas y recomendaciones de salud para viajar a Cuba. Portal Oficial de Turismo en Cuba.

Depende totalmente de tus gustos:. Hola amigos, como consulta. La idea es visitar la mayor de partes posibles y si se puede visitar algun delfinario o algo parecido.

Me ire el 20 de agosto, saludos. Muchas personas hacen el trayecto que mencionas sin problemas, pero tomando precauciones. Si eres precavido, no debieras tener problema. Viajo desde Colombia a Cuba la primer semana de noviembre, quisiera saber: Referente a los cayos, cada uno tiene su propio atractivo, pero uno de los favoritos es Cayo Largo del Sur.

Se disfrutan las playas? Que me recomiendan para visitar? El clima en enero y febrero es agradable, especialmente para quienes sufren con el calor y la humedad.

Hola, viajo a mediados de octubre a La Habana y Varadero … quiero consultar por el clima y el valor del impuesto que se cancela antes de salir de la isla. Las calumnias van en aumento, pero a ella no parecen importarle demasiado. En , deja los fastos de la corte de Isabel II para vivir con sus chicas en el colegio.

Tras grandes dificultades, el colegio crece y ya tiene con ella algunas colaboradoras. Mis acciones las juzgan de la peor manera posible. Tu punto de partida es perfectamente razonable. Pero eso no quita que alguien te pueda o deba aconsejar algo, o que pueda estimularte a ser generoso. No es una persona que te intenta convencer de algo, sino una persona que te ayuda a ponerte frente a tu responsabilidad delante de Dios. No se presentaron voluntarios. Es un acto de estima y de confianza.

Puede ser un momento de luz y de gracia. Cristo me llamaba para servirle como sacerdote. Te contesto entonces con otras palabras de Juan Pablo II, esta vez en Argentina en , hablando del celibato: Pero igual que dos personas pueden conocerse y hacerse muy amigos en una tarde, nosotros podemos alcanzar amistad con Dios en cuanto le abrimos nuestra alma.

En cuanto abre un resquicio de su alma, Dios se vuelca. Un hombre pasea por la orilla de la playa, contemplando el mar. No tarda en descubrir a otra persona, en este lugar ahora desierto: Solo lo mira, sorprendido. El intelectual opina sobre cualquier tema: Sin embargo, la claridad de ideas del anciano le desarma. Al final, el anciano le desvela que es cristiano. Dios sale al encuentro de cada persona de una manera distinta. Solo muy raramente Dios manifiesta sus llamadas personales con signos externos.

No podemos esperar de los cielos un acta notarial, un llamamiento en toda regla por parte de la divinidad. La pregunta decisiva es: Dios tiene un plan para todos, para cada uno. Todos los cristianos estamos llamados a la santidad, es decir, al encuentro con Dios, a seguir a Jesucristo. Para ti, lo mejor es lo que Dios quiera de ti. Por tanto, a nosotros nos toca escuchar, percibir su llamada, ser valientes y fieles para seguirlo, de modo que, al final, nos considere siervos fieles que han aprovechado bien los dones que se nos han concedido.

Esa certeza llega cuando ha transcurrido un tiempo, y comprobamos que ese camino llena nuestra alma, y se alcanzan entonces grados muy altos de seguridad. Sucede algo parecido en el camino hacia el matrimonio: Seguir a Dios vale siempre la pena. Cuando vamos al encuentro de ese proyecto que Dios tiene preparado para cada uno de nosotros, no hacemos un favor a Dios. Puede ser miedo, o bien inseguridad, o incertidumbre. La mejor libertad es la que se emplea para seguir la voluntad de Dios.

Dejarse guiar por Dios no es perder libertad, sino emplearla del mejor modo posible. Y no siempre con un proceso predominantemente racional. Pasarlo bien de verdad depende de estar cerca de Dios. No elegimos nosotros, sino que elige Dios. Y ese designio suyo determina el camino que cada uno debe recorrer para alcanzar el Cielo y para ser feliz en la tierra. Solo el que sabe enamorarse de verdad es capaz de una entrega plena. Le fue dirigida una voz que le dijo: Tampoco escucharemos una voz celestial, como San Pablo.

Dios puede servirse de todo eso, pero eso no es la llamada de Dios. Sucede en los matrimonios, en la amistad, en el trabajo, en casi todo. Los matrimonios felices no son los que no pasan crisis ni tienen momentos malos, porque momentos malos tiene todo el mundo, sino que los matrimonios felices son los que saben superar esas crisis.

En cualquier caso, hay que tener presente lo que dice la Sagrada Escritura: El amor se siente, pero el amor no es solo sentimiento. La voluntad tiene un papel importante. Aunque deseabas tenerlo, no hubo lugar para el sentimiento: Nuestras decisiones desencadenan unos hechos que conducen a otros nuevos. Dios tiene unos planes para cada uno de nosotros, pero, al crearnos, ha querido correr el riesgo y la aventura de nuestra libertad.

Ha querido que la historia de cada uno de nosotros sea una historia verdadera, que depende mucho en cada momento de nuestras decisiones personales. Los santos no fueron santos inexorablemente. La santidad es una respuesta libre a la gracia, que nunca ahoga la libertad. Los santos supieron encontrar en los acontecimientos cotidianos de la vida el querer de Dios.

Lo encontraron porque fueron humildes, como San Pedro. Porque nunca pensaron que era demasiado tarde, como San Juan de Dios. El nivel del agua fue subiendo sin parar. Tiene la mirada perdida, como desvanecida en el silencio. De vez en cuando, le visitan los viejos conocidos y evocan juntos a amigos y parientes, casi todos ya muertos. Y mientras, en la casa, todo sigue igual: Vive de nostalgias y de recuerdos, asombrosamente cercanos a pesar del tiempo.

Era rico y un tanto arrogante. Y deseoso de servir a Dios. Y se fue triste. En la aldea se comentaban cosas contradictorias. Otros hablaban de sus milagros. Otros estaban convencidos de que era un profeta. Hice bien en no seguirle. Hubo sus tensiones, porque la doctrina de Cristo no deja a nadie indiferente. Se limitaba a contemplar desde lejos lo que pasaba. Pudo haber sido uno de ellos. Ahora su cuerpo se iba combando lentamente y se ajaba el rostro de su mujer.

Y en su vejez se lamentaba de su pobreza, viendo sus campos y sus ganados en mano ajena, viendo el desprecio de aquellos que antes le adulaban porque era rico, pero que ahora le ignoraban porque ya no lo era. Pero aquel hombre dijo que no. El mundo se pierde por falta de dulzura y amabilidad. No olvidemos que nos necesitamos los unos a los otros. Lo suyo fue una escapada en toda regla. Los marineros se asustaron. El mejor sistema es disponerse a escuchar la voz de Dios y a seguir su voluntad.

Dios cuenta con todo eso. Pero esa misma llamada nos ilumina interiormente y nos ayuda a superar el miedo natural que producen las intervenciones sobrenaturales. Y el miedo siempre aparece ante todas las decisiones importantes, que siempre suponen riesgos. Tienes que aceptar el riesgo del amor, pero recuerda que es un riesgo en manos de Dios.

No busca un simple paso adelante, un gesto, o un poco de tu tiempo. Te pide cambiar de planes, cambiar de vida. En la juventud hay mucha generosidad, pero ante el riesgo de comprometerse para toda la vida, ya sea en el matrimonio o en el celibato, se experimenta miedo. No puede olvidarse, por ejemplo, que el matrimonio no es simplemente un acto de sinceridad, de quien afirma con cierta solemnidad que cree que ama sinceramente al otro.

Indudablemente, pues para adquirir compromisos importantes hay que haber sido educado -y haberse educado a uno mismo- en una actitud de compromiso habitual por la mejora del mundo que nos rodea. La monedita del alma se pierde si no se da. Pero notaba que algo en su vida estaba fallando. Caminaba, como siempre, rodeado de un grupo de amigos. Tengo que seguir bregando contra todo y contra todos para mantenerme en mi puesto.

Dejad ya las contiendas y peleas. Esa era la respuesta. Estabas a mi lado, pero yo estaba muy lejos de Ti. Me llamabas, me gritabas, y al fin, venciste mi sordera. Hemos de fomentar la esperanza de ese encuentro con Dios.

La espera puede aguardarse durmiendo, la esperanza, caminando. Hay que pensar las cosas con calma, pero sin eternizarse en la respuesta. Ellos, al instante, dejaron la barca y a su padre, y le siguieron. No puede ser el fruto irreflexivo del impulso de un momento. Su historia es una interesante referencia para todos aquellos que, sedientos de felicidad, la buscan recorriendo caminos equivocados y se pierden en callejones sin salida.

No era esto algo nuevo en la vida de Joseph Ratzinger. Es una iniciativa de Dios, no nuestra. Es algo divino, no humano. Donde te quiera Dios. En otras palabras, buscar un nuevo estilo de vida, una vida nueva.

Al menos es posible. Si el miedo a equivocarse es excesivo, paraliza y resulta contraproducente. Es bastante normal que las decisiones importantes de la vida necesiten de un cierto tanteo. Lo que no podemos es quedarnos sentados esperando a que llegue una certeza absoluta y total.

Lo decisivo ocurre dentro del alma. No siempre hay un cambio externo. Dios tiene muchos caminos y la Iglesia tiene necesidad de todos. Cada uno debe buscar el suyo. Quien deja entrar a Cristo en la propia vida no pierde nada, absolutamente nada, de lo que hace la vida libre, bella y grande.

Solo con esta amistad se abren las puertas de la vida. Solo con esta amistad experimentamos lo que es bello y lo que nos libera. Cuando se ha hecho eso, muchas veces hay que buscar el camino. Se dirige a nosotros, diciendo: Durante meses, rezaba fervientemente a Dios pidiendo ser rescatado. Ni es camino de quienes se imaginan hacer un favor a Dios.

Ni de los conformistas o los desilusionados. Gema Corredera , cantante cubana. Y es que son numerosas mujeres a las que el destino las lleva fuera de la isla, ellas triunfan por ser mujeres sacrificadas, trabajadoras, acostumbradas a ganarse las cosas con trabajo. Las veras fuera de Cuba , colocadas cualquier empleo disponible, algunas les va muy bien a otras no tanto.

Pero con una nostalgia de su tierra y deseosas de pisarla mas frecuente. Criando hijos como si lo hicieran en un pedazo de su isla, independientes, sin miedo a nada. Ese es el legado de ser cubana. Muchas que son tan valientes por quedarse e enfrentar cualquier dificultad como las que se aventuraron a explorar otros horizontes. Por supuesto que estamos hablando de la naturaleza humana y las mujeres cubanas no son perfectas.

A veces resultan tan expresivas y desenfrenadas que no miden las consecuencias de sus acciones y aplican medidas sin considerar los resultados. Cuidan mucho de su apariencia personal, la distingue su agradable aroma y mantienen una adecuada higiene.

Y es cierto, no podemos ocultar esa realidad. El hombre que decida comprar a una mujer , debe tener presentes las posibles consecuencias. Esta no es la generalidad de la mujer cubana , pero si existen un gran por ciento de ellas que lo hacen. Un hombre que se auto valore, no comete esos desatinos. Una chica cubana es hija, hermana y en algunos casos hasta madre.

Porque buscar una relación con alguien que está casado(a)?

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